sábado, 21 de noviembre de 2015

Migas.

Camino recto. Veneración general al camino recto. Al corto, rápido. Al más directo. Y yo ya me he perdido. Espera un segundo que pongo el GPS. Y vuelta al camino recto, al corto, al rápido y al más directo. Un metro. Dos. Quince metros, y mierda, hemos chocado y vuelvo a estar perdida. Perdida y también perdedora. De esas de GPS escacharrado. Vuelvo a lanzar los dados y otro puto seis. Vuelta a empezar. Camino recto. Menosprecio singular al camino recto. Al corto, rápido. Al más directo. Vueltas y vueltas y llegar mareada otra vez al principio, sin poder parar de reir. 

Sorpresa. El sapo no entiende nada. Saca el mapa y lo marca. Perdido. Jodidamente perdido. Setecientos treinta y cuatro días de espejos sin esquinas que no puede reemplazar ningún mapa de gasolinera. Perdido. Jodidamente perdido. Pero tranquilo, aún te queda otra oportunidad. Migas.

Migas. Si, migas. Migas de pan que marcan caminos rectos, cortos y de muchas curvas. Para que todos se mareen y nadie pueda parar de reír. Porque somos perdedores. Muy perdedores. Pero no perdidos. Por que tenemos migas. Si, migas. Migas de pan que marcan ese camino recto. Corto. Muy corto y de muchas, muchas curvas. 





Y otra vez estoy en la primera casilla. Camino recto. Veneración general al camino recto. Muy mareada. Camino recto. Corto, rápido y con curvas. Ya he dejado de ver con nitidez. Camino recto. Corto, rápido y con muchas curvas pero con pocas migas ya que lo marquen.

Y sinceramente... me la suda.


"Y por eso les llevo la contraria. Y por eso me vuelvo del revés. Siempre voy a contracorriente, y en la noche, color yo quiero ver, y apartarme más de la gente, y alejarme de todo en lo que creo y olvidar la manera de volver. Ay, ay, ay, ay, ay, camino recto por el más torcido vengo derecho."
Contra Todos - Robe

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