Cuando llegas a la conclusión de que eres
joven, que ningún metro cuadrado es dueño de tu vida, que nada te ata si tú no
quieres y que las fronteras son líneas impuestas, entonces aprendes que tú eres el dueño de tu vida, que tú decides, que tú eliges, y entonces ya no hay errores, hay lecciones.
Luego solo queda volar, volar lejos de aquí, y lejos de allí, y lejos de más allá, dejar atrás el País de Nunca Jamás y seguir volando un poco más hasta encontrarte en ese punto en el que el miedo no existe.
"Sin fecha pa' volver, ni nada que llevar. Pegar un brinco y saltar el mar [...] Sin ropas que mirar, el rumbo por fijar, soltarme al viento que viene y que va."
De aquí pa'llá - 6eiskafés