martes, 10 de marzo de 2015

Hámster


Hoy me dibujé un mapa. Un mapa de ríos y edificios en ruinas. También los dibujé de colores. Con palmeras en montañas. Mapa de rebaños de cabras y caminos. Y es que, hoy, no me encontraba. Me sentía desorientada, agotada, demasiado agotada.

Hámster salvaje en un mundo de jaulas. La puta rueda no deja de girar ¿Qué currículum hace falta?

Y que no se lleven mi mapa, que yo hoy me pierdo. Mapa de ríos sucios y de carreteras secundarias. Que me lo dejen aquí, que en mi mapa esta el mundo como yo lo veo.

Rebaños de ovejas con demasiado líder. Pero solo somos hámsters. Hámsters que damos vueltas en la rueda. ¿A cuánto sale el título de pastor?

Por favor, devolvedme mi mapa.

Y es que ya nada vale nada. Las palabras son caras y las vidas se apagan. Sólo somos hámsters. Salvajes o no salvajes. Pero solo hámsters. Hámsters que dan vueltas en la rueda.



Nada tiene sentido y mucho menos mi mapa. Esto es una carrera en círculos y nadie valora nada. Ya no quiero ni mapas. Tampoco quiero escaleras. Quiero irme lejos. Lejos y sola. Quiero dejar de ver tanto paso hacia atrás.

Y es cuando has tomado la decisión y a punto estás de tomar el camino de charcos, cuando oyes al de las plumas largas que te grita: "AGUANTA"

"Preguntale que añora y en qué piensa cuando llora. Preguntale si el tiempo, cambia o sigue lloviendo."
Mi Espíritu Imperecedero - Extremoduro

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