Y como si de un efecto de película se tratase, ahí estás rodeado de gente absorbida por sí misma que no para, que corre y que sigue el patrón. Allí estás, encontrándote de frente a un mundo que gira por rutina. Rutina del dinero.
Y en este punto, cuando necesito que alguien me explique esa obsesión del tener más. De pisar al de al lado con tal de ser mejor. Del preocuparse por sí mismo únicamente. Del no luchar si no es para mí.
¿Y dónde se va esa energía de querer cambiar el mundo, de movilizarse?
Egoísmo y pasotismo en esta sociedad.
Con ganas me iría ahora mismo a una okupación de esas, libres de sustancias, donde se lucha por mejorar.
"Me aburre este conformismo, por más que busco nada es distinto. Me subo al techo, salto al abismo. No hay nada más. Y me ahogo en el fango de lo común buscando prender la mecha que haga detonar la bomba antimediocridad" Segismundo Toxicomano - Rebelión

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