viernes, 28 de enero de 2011

Tú y solo tú.

Normas para vivir, para ser feliz, para que todo sea perfecto. Te vuelves a mirar al espejo, pero no eres feliz y nada es perfecto. ¿Pero qué falla? Cumples las normas impuestas por la sociedad a rajatabla, nunca te equivocas, no haces el idiota e intentas ser agradable con todos. Los resultados siempre los mismos una esquina e indiferencia.
Pasa el tiempo, no has decidido ni que ponerte hoy, sigues buscando el error. Al final te cansas. Te tumbas en la cama. Miras a las estrellas pegadas en esa esquina, y decides ponerte los vaqueros rotos, esa camiseta ancha y las deportivas. Se acabaron los vestidos y el seguir al resto.
Abres la puerta. Te sientes bien. Vas al bar y haces lo que te viene en gana. Así pasan las horas. Te dan igual las miradas y los comentarios de las que, un día, llamaste amigas. Ahora eres tú y solo tú.
Y la noche la acabas tú, tú con diez desconocidos más. Diez desconocidos que siguen sus reglas sin importarle lo demás. Diez desconocidos que te miran sin importarles tus defectos.
Te vuelves a mirar al espejo. Ahora sí que eres feliz. Ahora si que merece la pena vivir, ahora eres tú y nada más que tú.






"Hoy tienes que sonreír, tienes que ser feliz, te tienes que gustar tu vida. No te puedes permitir, el poderte decir que no eres como tu querías"
Hirurko - Al despertar

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