Desde hace tiempo, llevo defendiendo que soy anarquista, que no creo en políticas, en obligaciones y mucho menos en prohibiciones. Sí, soy anarquista, pero realista. Soy realista, y no creo en una anarquía para estos tiempos, y no creo en ella, por ellos. Por esa panda de tontos y memos (perdónenme por esta clase de insultos gratuitos, pero escribo desde la rabia y la pena que los mismos me dan) que envidian y que para no envidiar deciden hundir al que creen que tienen por encima.
Es triste que para llegar a estar entre los mejores, decidan centrar sus esfuerzos en “joder” a otra persona, en vez valerse de sí mismos. Es muy triste, y así avanza la sociedad, entre críticas, insultos y desprestigios al contrario.
Y allí, abajo en la esquinita, quedan los otros, los que piensan de manera diferente, los que discuten argumentando, los que han sido machacados por envidias, los que no creen en el rencor ni en el ojo por ojo. Y allí se quedan, abajo en la esquinita porque, lo que más pena da, es que el rencor, la envidia, y el pisar al contrario es el camino rápido, y bien es sabido que la vagancia es la cualidad humana por excelencia, y la empatía, algo que pocos aprenden a utilizar. Pero allí están, y allí seguirán, abajo en la esquinita, gritando, y usando otros medios para ascender sin pisar al otro. Porque la paciencia que les falta a ellos, nos sobra a nosotros.
"El dolor que nos provocan, es menor que la pena que nos dan, y sus ostias en la boca, no nos van a hacer callar"
Envidia Kotxina - Un madero mil lapiceros

100000 thumps up! :)
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